Qué es un seguro de crédito y 5 razones por las que contratarlo

Cada vez más empresas saben qué es un seguro de crédito, ¿por qué? Las razones son de peso: el seguro de crédito es la herramienta número uno usada por las empresas para cubrirse frente al riesgo de impago cuando venden a crédito sus bienes y servicios.

Los impagos son también parte del activo que una empresa debe asegurar. Dejar de cobrar por parte de clientes a los que se provee es un riesgo igual o incluso mayor que cualquier otro activo que las empresas aseguran tradicionalmente: empleados, seguros médicos, instalaciones, vehículos, etc.

Cuando llegamos a conocer qué es un seguro de crédito comprendemos que nuestra empresa puede adquirir una herramienta que reduce el riesgo de impago. De esta forma los impagos dejan de ser una amenaza para nuestra empresa.

Contratar un Seguro de Crédito ofrece una solución completa con triple nivel de prevención y protección:

  • PREVENCIÓN / INFORMACION. Análisis previo de la cartera de clientes. Ayuda en la toma de decisión de venta, aportando información necesaria para la toma de decisiones correctas de venta.
  • RECOBRO DE IMPAGADOS. Externalización de las gestiones de cobro de impagados, dejando en manos de profesionales especializados el recobro de sus posibles impagados.
  • INDEMNIZACIONES ANTICIPADAS. En caso de que el recobro de las deudas de los clientes se dilate en el tiempo, se garantiza la entrada de los recursos necesarios en un corto periodo de tiempo.

Ahora que sabemos qué es un seguro de crédito podemos establecer 5 principales razones para que nuestra empresa lo contrate:

  • Reduce al máximo el riesgo de estrangulamiento financiero por causa de impagos.
  • Ayuda para abrirnos a nuevos clientes y/o nuevos mercados.
  • Los Seguros de Crédito aportan tranquilidad a nuestra empresa y a nuestras relaciones comerciales con los clientes.
  • Ahorra tiempo tanto en la toma de decisiones óptimas de venta como en el recobro de posibles impagados.
  • Mejora la posición de la empresa a la hora de negociar con entidades financieras nuevas condiciones: ampliación líneas, nuevos tipos, cláusula de beneficiarios, etc.